Andros el Magnífico
Había una vez
un poderoso mago que se hallaba en la cumbre más alta de una montaña. Se
llamaba Andros el Magnífico. Con su magia hechizaba a cualquiera que veía.
Desde hace mucho tiempo tenía un acérrimo enemigo. Quería vengarse de él por
robarle a su amada. Era una bella dama de ojos azules y su voz era tan dulce
como el sonido del mar. Llevaba años planeando la estrategia perfecta.
Un día, Dylan,
el enemigo de Andros, recibió una carta de él. Ésta le enfadó tanto que fue en
su busca. A lo largo de su camino tuvo que superar muchas adivinanzas y
obstáculos. Cuando logra llegar a la cumbre, oye los gritos de Elizabeth procedentes
de la habitación del frente.
De repente,
apareció Andros. Lo amenaza con hacerle la vida imposible si no dejaba que se
casara con Elizabeth. Pero sus trucos
eran inmunes contra el poder del amor. Finalmente derrota a Andros y libera a
la dama. Lo positivo de todo esto es que estaban locamente enamorados. Se
casaron, vivieron felices y comieron perdices.

No hay comentarios:
Publicar un comentario