Los recursos literarios o figuras literarias.
El lenguaje literario busca provocar sensaciones, sorprender y expresar de la manera más efectiva, y/o bella, el mensaje. Para conseguirlo, el autor utiliza los recursos literarios, que son procedimientos lingüísticos que juegan con el lenguaje. Según su naturaleza y finalidad, los recursos literarios se pueden clasificar en tres tipos: fónicos (sonidos), sintácticos y semánticos (significados).
Recursos fónicos
Con los recursos fónicos creas sensaciones jugando con el sonido de las palabras:
- La aliteración, que es la repetición de sonidos parecidos en dos o más palabras, te permite imitar una impresión sonora, es decir, reproducir el sonido del concepto del que se habla. Por ejemplo, los versos de Garcilaso de la Vega:
En el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
- La onomatopeya, consiste en la repetición de uno o más sonidos para reproducir los sonidos de la naturaleza o de la vida cotidiana en una palabra. Por ejemplo, los versos de Antonio Machado:
En la tristeza del hogar golpea el tictac del reloj.
Una vez acabado de desayunar en la venta, ñam, ñam, ñam, don Quijote y Sancho bajaron al establo, cloc, cloc, cloc, a buscar al caballo, iii, iii, y al borrico, ioo, ioo.
(Don Quijote de La Mancha, Miguel de Cervantes).
- La paronomasia: consiste en poner cerca dos palabras de sonido parecido, pero que tengan distinto significado. Con ella llamas la atención sobre la forma de las palabras. Por ejemplo:
Esta puerta da al puerto.
Pobre barquilla mía / entre peñascos rota, / sin velas desvelada / y entre las olas sola. (Lope de Vega).
- El calambur: unión o separación de las sílabas que componen una palabra, para obtener una o varias de distinto significado. Por ejemplo:
- La nueva escena, es cena compartida.
Los recursos sintácticos
Los recursos sintácticos juegan con las relaciones entre palabras y el orden de las oraciones. Los principales recursos sintácticos son:
- La elipsis: consiste en la omisión de una o más palabras, y permite dotar de agilidad e intensidad a la expresión. Por ejemplo, los versos de Gustavo Adolfo Bécquer:
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo:
por un beso... ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!
- El asíndeton: es la supresión de las conjunciones entre las frases, o sintagmas, para dar sensación de dinamismo, de rapidez, de intensidad.
Acude, corre, vuela, traspasa la alta sierra, ocupa el llano.
- El epíteto: es un adjetivo calificativo o participio que sirve para resaltar y destacar una cualidad o característica propia o conocida del sustantivo al que acompaña. Por ejemplo, los versos de San Juan de la Cruz:
En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada.
- La anáfora: consiste en la repetición de una palabra o grupo de palabras al comienzo de dos o más versos o de una oración. Da ritmo y musicalidad. Por ejemplo, los versos de Miguel Hernández:
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
- El paralelismo: consiste en repetir una misma construcción sintáctica, pero con alguna variación. Por ejemplo, los versos de Rubén Darío:
Y la carne que tienta con sus frescos racimos
Y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos.
- El hipérbaton: consiste en desordenar el orden lógico de las palabras en la oración. Por ejemplo, los versos de Luis de Góngora:
Pasos de un peregrino son, errante, / cuantos me dictó versos dulce Musa / en soledad confusa, / perdidos unos, otros inspirados.
- El polisíndeton: es la repetición de conjunciones para unir oraciones o palabras. Le da ritmo al verso. Por ejemplo:
El tiempo lame y roe y pule y mancha y muerde. (Antonio Machado).
- El poliptoton o derivación: consiste en poner dos palabras de la misma familia léxica dentro de la misma oración o del mismo verso
Temprano madrugó la madrugada. (Miguel Hernández).
- La enumeración: es la concatenación (unión) de elementos que cumplen la misma función sintáctica, en general separados por comas, para dar una impresión de acumulación. Por ejemplo:
No solo en plata o viola troncada / se vuelva, mas tú y ello juntamente / en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada. (Luis de Góngora).
- La concatenación: es la repetición del final de un verso o sintagma en el principio de otro. Por ejemplo:
La plaza tiene una torre, / la torre tiene un balcón, / el balcón tiene una dama, / la dama una blanca flor.
(Antonio Machado).
Recursos semánticos
Los recursos semánticos juegan con el significado de las palabras ya sea por comparación, contraposición o por poner en relación ideas alejadas. Los principales recursos semánticos son:
- El símil o comparación: es una forma de comparación entre dos palabras o ideas para destacar la semejanza entre ambas. Un término real (TR) se compara con otro imaginario (TI) y se unen mediante un nexo: como, igual que, cual, parece, se asemeja, etc. Por ejemplo, Federico García Lorca:
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
- La metáfora: consiste en identificar una realidad con otra que se considera semejante. Un término real (TR) es sustituido por otro imagen (TI). Por ejemplo, los versos de Federico García Lorca:
Sus cabellos son oro, / su frente campos elíseos, / sus cejas arcos del cielo, / sus ojos soles, / sus mejillas rosas, / sus labios corales, / perlas sus dientes, / alabastro su cuello, / mármol su pecho, / marfil sus manos, / su blancura nieve.
- La metonimia: consiste en nombrar una cosa con el nombre de otra, cuando entre ambas existe una relación de contigüidad, de causa-efecto o proximidad. Por ejemplo, el verso de Antonio Machado:
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina.
¿Contradicción? ¡Ya lo creo!
¡La de mi corazón, que dice sí,
y mi cabeza, que dice no! Miguel de Unamuno.
- La sinécdoque: se emplea un término de significación más amplia en lugar de otro de significación restringida o viceversa. La sinécdoque te permite expresar la parte de un objeto, de una realidad, utilizando el todo, o viceversa Por ejemplo:
- Tenían cuatro bocas que alimentar.
Lo que el espíritu del hombre / Ganó para el espíritu del hombre. Luis Cernuda
- La personificación: consiste en atribuir cualidades de seres animados a seres u objetos inanimados. Un ejemplo de Vicente Huidobro:
En la alcoba,
Detrás de la ventana donde el jardín se muere,
las hojas lloran.
- El oxímoron: es una íntima unión sintáctica entre dos conceptos opuestos o contradictorios que forman una sola unidad. Por ejemplo, los versos de Fray Luis de León:
¡Oh desmayo dichoso! ¡Oh muerte que das vida!, ¡Oh dulce olvido!
Déjame en paz, pacífico furioso,
villano hidalgo, tímido arrogante,
cuerdo loco, filósofo ignorante,
ciego lince, seguro cauteloso... Lope de Vega
- Un silencio ensordecedor.
- La sinestesia: es la atribución de características percibidas por un órgano sensorial a una realidad que se percibe mediante otro órgano. Se aplica a un sentido lo que es propio de otro para producir un efecto de choque. Por ejemplo, los versos de Francisco López de Zárate:
En colores sonoros suspendidos
oyen los ojos, miran los oídos.
Por ejemplo: Es de oro el silencio. La tarde es de cristales. (Juan Ramón Jiménez).
- La paradoja: une dos ideas opuestas, en apariencia, contradictorias e irreconciliables, que invitan a la reflexión. Por ejemplo, la frase de Rebelión en la granja de George Orwell:
Todos somos iguales, pero unos más
iguales que otros.
Mis libros están llenos de vacíos. (Augusto Monterroso).
- Mira al avaro, en sus riquezas, pobre.
- La antítesis: consiste en la contraposición de dos ideas, pensamientos, expresiones o palabras contrarias, opuestas. Por ejemplo:
Es tan corto el amor y tan largo el olvido. (Pablo Neruda).
¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada, y poco después, humo! Francisco de Quevedo
- La hipérbole: es la exageración de una idea, de una acción, de una cualidad, de un hecho. Por ejemplo:
El dictador era un hombre cuyo poder había sido tan grande que alguna vez preguntó qué horas son y le habían contestado las que usted ordene mi general...
(El otoño del patriarca, Gabriel García Márquez).
- Calambur: se forma cuando las sílabas de una palabra se organizan de otra manera y cambia el significado del verso. Por ejemplo:
- Había 10 conejos metidos en un cajón ⇒ Había 10 conejos, metí dos en un cajón.
- La dilogía: es el juego con los diferentes sentidos de una palabra. Por ejemplo:
- Mi padre salió de la cárcel acompañado por doscientos cardenales.
¿Cómo diferenciar la comparación de la metáfora?
La comparación o símil es la comparación de dos términos que tienen alguna semejanza.
En toda comparación hay un término real (TR) y un término imagen (TI) que aparecen unidos mediante un nexo comparativo: como, igual que, cual, parece, se asemeja, etc. Por ejemplo:
- Sus brazos son como troncos.
TR = sus brazos
TI = troncos
Nexo = como
- Sus brazos son igual que troncos.
TR = sus brazos
TI = troncos
Nexo = igual que
- Sus brazos parecen troncos.
TR = sus brazos
TI = troncos
Nexo = parecen
En la metáfora los términos real (TR) e imagen (TI) se presentan como idénticos, ya que desaparece el nexo comparativo. No hay una comparación sino una identificación. Por ejemplo:
- Largos troncos colgaban de sus hombros.
TR= brazos
TI = troncos
TI sustituye a TR
Las formas más frecuentes de metáfora son:
- TR es TI. Por ejemplo: Sus brazos son troncos.
- TI en lugar de TR. Por ejemplo: Me estrechó con sus troncos.
- TI de TR. Por ejemplo: Sus brazos de troncos.
- TR de TI: Por ejemplo: Troncos de brazos.
- TR, TI: Por ejemplo: Sus brazos, troncos.